Es la primera jornada que se realiza, tras la pandemia, en dependencias del establecimiento ubicado en la población Aguas de Elqui.
Con el propósito de generar conciencia sobre el rol que cumplen las familias en la educación de sus hijos e hijas desde la primera infancia, cada 15 de mayo se celebra el Día Internacional de las Familias. Es en este contexto que recientemente, la Sala Cuna y Jardín Infantil Piececitos de Niño de la comuna de Vicuña, realizó su tradicional mateada para conmemorar esta importante efeméride.
Jornada que se desarrolló en dependencias del establecimiento, ubicado en la población Aguas de Elqui, siendo la primera que realizan luego de la pandemia. Tal como lo señala la encargada de la Sala Cuna y Jardín Infantil, Karina Aguirre, “dentro de nuestros valores institucionales está la convivencia armónica con todos nuestros ciudadanos (…) para nosotros era una tradición realizar mateadas, la primera se llamó mitos y leyendas y la segundos, la segunda se enfocó en Gabriela Mistral, después hubo un largo periodo en el que no pudimos hacer actividades y hoy logramos retomarlo”, indicó.
Esta actividad, fue organizada por las educadoras y funcionarias del establecimiento, la que forma parte del Plan de Formación Ciudadana y del Programa y Atención de la Infancia (PMI). Así lo describe Paola Rojas, Técnico en Atención de Párvulos del Jardín Piececitos de Niño, “creemos que resultó bastante bien, como lo teníamos planificado, queríamos generar un espacio donde las familias se conocieran, compartieran, intercambiaran experiencias que han tenido con sus hijos y su paso por el jardín, que ellos sepan que la familia para nosotros es muy importante dentro de la comunidad educativa”, puntualizó.
La mateada contó con la participación de los párvulos y sus familias, quienes disfrutaron la jornada con clásicos productos como el mate y las churrascas y un grato ambiente. Tal es el caso de Eduardo Roco, padre de Luciano, quien valoró la gestión y que se generen estos espacios, “es una buena instancia para conocer a los apoderados, porque nuestros hijos a diario conviven, sobre todo en este jardín que es multicultural (…) los niños ven todos como iguales y nosotros mucho de ellos también y cada instancia que pueda, como padre voy a participar”.
La instancia de encuentro les permitió a las familias, fortalecer los lazos y vínculos, compartir e intercambiar experiencias.